Mostrando entradas con la etiqueta Varios Año 1990. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Varios Año 1990. Mostrar todas las entradas

En las puertas de la noche

14-06-1993


PORTERO DE NOCHE, a través del recurso estético de tensionar al extremo, alegoriza bella y trágicamente el destino masoquista (o sea objetal) del sujeto. Destino ineludible a causa de resultar sujeto, como efecto de su deseo inconsciente singular, y de no poder no habitar la Cultura, que necesariamente le exige sacrificar dicho deseo para mantener el escaso ordenamiento del que la Civilización es capaz.

Recién comenzado el film ya se plantea el nudo del drama, las consecuencias de la maternidad y de la función -falta de saber/saber en la Cultura. Max acude al llamado de la condesa Stein y le dispensa sabidos y asépticos cuidados maternales que a ojos vista a ella no le alcanzan. La condesa va escalando sus demandas hasta que Max le contesta "-No sé qué más puedo hacerle. Ella responde -¡No tienes fantasía, Max!. Max -Tampoco, usted condesa". La escena se resuelve en una sobria agresividad de parte de ambos.

A partir de aquí, diferentes episodios centrados en los protagonistas, irán desplegando el drama. En él la mirada tendrá un lugar fundamental, desde la esquiva del Max de las primeras escenas, hasta la sin ser vista omnipresente de los camaradas de Max persiguiéndolos en los tramos finales, sin que olvidemos entre otras, a Max con su filmadora, a la de los oficiales ante la Lucía semidesnuda que desde su propio uniforme SS los mira, y la horrorizada de ésta ante la cabeza degollada que la mira sin poder ver, del semejante que la molestaba y que su amante le ofreció como don de enamorado, lo cual como él dice, no constituyó una historia romántica sino bíblica, por lo tanto mesiánica, apocalíptica, culpabilizante.

El núcleo de la tragedia trabaja una imposibilidad, relacionar la razón de estado que deshoja prolijamente el discurso de los camaradas de Max, con el re-enamoramiento y el goce, inexplicables -para los saberes de la conciencia, entre el verdugo y la víctima.

El colmo de la razón de estado introduce en la tiranía de ideales coagulados a liderazgos, en la ilusión de estar en la misma barca como Max le dice a la condesa y en la lógica de la guerra. En la sala del proceso a Max, Dobson enuncia "-Nos debemos defender; ¡la guerra no ha terminado! Si tu tienes el deseo de vivir escondido como una rata, hazlo. Nosotros aspiramos a los grados que teníamos, es más, aspiramos a un ascenso por no haber sido jamás de los que cambiaron de camisa" Kurt agrega poco después: "-Max, cuando un país hace una guerra la hace para ganarla, no para perderla: ¿es verdad o no? ¿Y no es absurdo que luego se dé caza a los mejores elementos?"Hans agrega, "-El complejo de culpa es una invención de la Biblia" Como podemos observar, la fidelidad a la camisa, que puede devenir en camiseta, la ilusión de estar en la misma barca y la lógica de la guerra -yo o el otro, condenan al sujeto a causa de su deseo. Ideales objetualizados y guerra suelen ser los recursos extremos de las sociedades ante la entrada en crisis del saber hacer sobre sus problemas. Paradojalmente ambas exasperan las dificultades para lidiar con lo real, generando desde la paranoización de sus sujetos un accionar sádico en la búsqueda imposible por saber sobre el Otro a través de gozar sádicamente del cuerpo del otro, torturándolo de maneras diversas. En la película son ejemplares todo el proceso llevado a cabo por los camaradas de Max y las propias reacciones de este en su primer abordaje a Lucía y luego cuando la increpa después que Hans la interrogó: -"¿Quieres hablar? Quiero saberlo todo. Lucía -Estoy cansada. Max -¡Debes decírmelo todo!"

En este campo de relación imposible entre el estado y el sujeto se despliega aquella qué, si a la racionalidad puede parecerle imposible, su contingencia al Inconsciente no lo extraña, la relación de enamoramiento y goce entre el verdugo y la víctima con incluso, intercambio de posiciones.
El primer flashback la presentó ante los ojos de Max muy jovencita -"mi niña", dirá más adelante-, muy bella, generando deseo en otros soldados. En el segundo la "fiereza herida (de la jovencita) se ha hecho evidente", emocionando a Max y atrayendo su filmadora, o sea su mirada. Indefensión niña y fiereza atrajeron al ser de Max carente de ternura, ciudadano de la guerra y sumido en la lógica del desafío. Ella sintió cerca las balas del guerrero hasta su mismo desmayo. Luego al despertar las mismas manos que sostenían el arma y apretaban el disparador la cargaban, se la llevaban, ataban las suyas a una cama y la violaban "rescatándola" del asesinato por él mismo simulado para reintroducirla en la indefensión, la violencia, el goce. La fragilidad de ella y su fiereza, la violencia de él y sus cuidados los dejan prisioneros mutuamente, en el encierro del campo de concentración. Desde ahí recomenzará la relación en el hotel. Tensada hasta su fin, en los tramos finales la necesidad los empujará a repetir las escenas del campo. Ante la persecución y el hambre hallamos en el oficial SS una madre, y en Lucía su incomprensible, indefensa y caprichosa criatura.

Ya traté esta temática en "De torturas y confesiones o cuando saber fragmenta", trabajo leído en unas jornadas organizadas en 1985 por el Servicio de Paz y Justicia. Retrabajaré algunas de las puntualizaciones con que lo finalizaba. ¿Qué estructura reproduce el campo de concentración, con la pareja torturador torturado? Hay un punto de partida clave. Los torturadores son representantes del poder que decide sobre la vida o la muerte de los torturados. A eso se suma el contexto de aislamiento, el dolor de la tortura especialmente en los anillos de las zonas erógenas, la administración de las necesidades fisiológicas por parte de los guardianes. Independientemente de como éstas actúen reproducen los términos básicos de la relación madre/niño recién nacido. Porque la actividad sádica de los torturadores reproduce insistentemente las imagos más terroríficas de la fantasmagoría esquizoparanoide descubierta por Melanie Klein, el mínimo gesto no cruel, despierta sentimientos de ternura y agradecimiento hacia quien se constituye así en "objeto bueno". Es parte rutinaria de los represores hacer jugar roles diferenciados a los ejecutores. Lógicamente esa estructura moviliza dichas imagos también en aquellos torturadores que están en "el cuerpo a cuerpo" con las víctimas, lo que habitualmente los excita sexualmente y a veces los lleva, como en nuestro héroe hasta el enamoramiento. A los burócratas les evitan estos problemas las palabras, con su capacidad de representar a las víctimas sin que ellas se hagan presente. Más aún, reducirlas a ser representadas por números torna aún más aséptica y menos riesgosa de enredos afectivos, sus operaciones. En el juicio Klaus dice: "-Aunque un documento indique mil personas, diez mil, hace siempre menos impresión que un sólo testigo de carne y hueso que te observa". Llegamos al fondo del infierno encontramos "la cosa", la imago terrorífica de la madre omnipotente de los primeros días. Ella "sabe" desde su deseo, sobre ese pobre cuerpo que sólo atina a retorcerse por las líneas doloridas de fragmentación por insuficiencia de mielinización. De ella dependerá absolutamente el objeto y sus experiencias de dolor y de placer. De igual manera les ocurre a los prisioneros.

El saber que no sabe el torturado, o lo que sabe que no tiene que decir, lo condena a ser objeto de ese saber que fragmenta del torturador, condenado por un saber apocalíptico, mesiánico, que le ordena trabajar en la tortura como instrumento del Goce del Otro, el Absolutamente Poder.
En las puertas de la noche, es la vida la que se apuesta ante la convocatoria de la luz, última barrera de Goethe ante la muerte.
Es una película que se presta para analizar mucho más pero el tiempo apremia, si los expositores no deseamos desconcentrar a quienes prisioneros nos escuchan.


SERGIO RODRIGUEZ

Del Japón que le dio letra a Lacan

¿Cómo entender la definición de Lacan sobre el idioma japonés: "es la perpetua traducción hecha lenguaje"?
Sostiene también que lo que se dice en esa lengua no necesita interpretación, que se habla en un estilo predominantemente metafórico. Los conceptos vertidos en el texto lacaniano que aquí contribuye a aclarar Hoshima, aportan al esclarecimiento del concepto represión con referencia a la escritura y la palabra.



Entrevista a Hitoshi Oshima - Master en Literaturas y en Filosofías comparadas de la Universidad de Kyoto, Japón- en relación a algunos puntos de la lengua japonesa para entender referencias claves de LITURATERRE, artículo fundamental, en la elaboración del concepto psicoanalítico de letra por parte de Lacan. El mismo puede ser leído en el Nº 1 del Suplemento de las Notas de la Escuela Freudiana de Buenos Aires- noviembre de 1980.

S.R.: Hablemos del valor del significante, de la metáfora y de la metonimia en la lengua japonesa.

H.O.: Una de las dificultades que tienen los extranjeros para aprender el japonés es que buscan siempre la traducción de la palabra japonesa a su lengua. Pero en regla, no hay esa correspondencia porque en la lengua japonesa se usa el contexto. No hay univocidad. Los estructuralistas sobre todo, dicen que Japón es el imperio de los signos. Yo diría de los significantes, sería más exacto llamarlo así. Es decir que hay significantes, pero que el significado lo llamamos en el momento por el efecto del contexto. En Japón hablamos inconscientemente de una manera metafórica, en el sentido que, para decir que una chica es bella, decimos la luna está muy linda, mirando la luna. Entonces, entre los japoneses se comprende que la chica entiende que el hombre está hablando de ella, pero no sólo de ella sino también de la luna. Y ahí no hay ninguna técnica literaria para hacer alusión a la luna sino que directamente se habla de la luna, es una metáfora conciente.

S.R.: ¿Y cómo el interlocutor, en este caso la chica, entiende que está dirigido a ella?

H.O.: No, ella tampoco entiende que está dirigido a ella. Mejor dicho, ella siente que él está a gusto y que está expresando algo agradable, pero nunca llegará a entender algo claro, simplemente siente que hay algo positivo, no negativo. Si él habla de la luna fea sería algo contrario, sería negativo.

S.R.: ¿Si no entiendo mal, se habla del otro utilizando como referencia el contexto ambiental?

H.O.: Sí, pero lo importante es que la chica que escucha eso, entiende que el chico está contento, está expresando su sentimiento positivo, no solamente por ella sino por todo lo que hay ahí.

S.R.: Otra pregunta que está ligada a esto es ¿Por qué para el efecto de significación muchas veces tienen que recurrir a la lengua escrita?

H.O.: En Japón, como se introdujo la escritura china en la antigüedad (la escritura china es un sistema de ideogramas) el japonés aprendió esa escritura sin comprender el significado de cada signo. Ocurre, entonces, que muchas veces esos signos chinos se usan fonéticamente como significantes sin significado. Después si hablamos utilizando esas palabras de origen chino, cuyo significado no es muy claro, no entendemos a veces lo que quiere decir el otro. Necesitamos saber qué signo chino usa.

S.R.: Es decir, es una especie de defensa contra dificultades de pronunciación, contra las identidades de pronunciación, es lo que permite producir diferencias a través del escrito entre pronunciaciones idénticas.

H.O.: Claro, por eso mismo ahora hay muchas palabras cuya pronunciación es idéntica pero que el significado es distinto.

S.R.: Te leeré algo de Lacan para preguntarte si te parece que tiene algo que ver con esto que explicaste antes. Si podés, desplegalo más. Es de Lituraterre, un escrito que dedicaba fundamentalmente a la cuestión de la escritura en el lenguaje. Habla en él de un viaje que hizo a Japón y dice: "La verdad refuerza la estructura de ficción que denoto allí por el hecho de que esta ficción está sometida a las leyes de la cortesía singularmente, esto parece tener como resultado que no haya que proteger allí nada reprimido, ya que lo reprimido mismo acierta alojarse en la referencia a la letra. En otros términos, el sujeto está dividido en todas partes por el lenguaje, pero uno de sus registros puede satisfacerse con la referencia a la escritura y el otro a la palabra. Sin duda es lo que ha dado a Roland Barthes ese sentimiento embriagado de que con todas sus maneras el sujeto japonés no recubre nada. Este titula su ensayo El imperio de los signos (L' empire des signes) queriendo decir: imperio de las apariencias. Me han dicho que el japonés la encuentra mala, ya que nada más diferente del vacío cavado por la escritura que la apariencia. El primero es pliegue siempre puesto a acoger al goce o al menos a invocarlo por medio de su artificio. Según nuestras costumbres, nada comunica menos de sí que un sujeto, tal que al fin de cuentas no oculta nada. Sólo hay que manipularlos: ustedes son sólo un elemento entre otros de ceremonial en que el sujeto se compone justamente por poder descomponerse. El bunraku, teatro de marionetas, deja ver la estructura absolutamente corriente de esto para aquellos a quienes están dictadas sus costumbres mismas. Del mismo modo, como en el bunraku, todo lo que se dice podía ser leído por un recitador. Es lo que ha debido consolar a Barthes. Japón es el lugar donde es de lo más natural sostenerse como un o una intérprete, justamente porque no necesita interpretación. Es la perpetua traducción hecha lenguaje"

Te leo este párrafo porque me gustaría que despliegues qué es el bunraku para información de los lectores y alrededor de eso qué te parece esto que dice Lacan. Si tiene algo que ver con por qué, para vos, Japón no es el imperio de los signos sino el imperio de los significantes.

H.O.: Lo que él dice sobre el sujeto dividido es lo que me interesa. Creo que cuando hablamos utilizando muchos signos, muchas palabras de origen chino que corresponden a la escritura, ahí estamos expresando una parte de nosotros que es intelectual pero poco emotiva. Es una comunicación superficial que se logra porque queremos hacer también una comunicación superficial y también es una comunicación represiva, en el sentido de que hablando así uno puede reprimir la parte afectiva de uno y del otro. En cambio, sin utilizar ese tipo de palabras de origen chino, podemos hablar como un niño prácticamente. Y ahí es otra persona que aparece. En ese sentido, creo que la introducción de la escritura ha hecho muy fuerte la división entre uno oficialmente presentable y otro que es un niño aunque sea un adulto.

S.R.: Si no entiendo mal, cuando ustedes hablan utilizando las palabras de origen chino trasmitidas a ustedes por vía de ideogramas es cuando utilizan más el lenguaje de la cortesía y por lo tanto el encubrimiento. En cambio cuando ustedes hablan en el japonés más primitivo, en el sentido de previo, es cuando aflora mucho o más decididamente lo reprimido. ¿Eso es lo que planteas?

H.O.: Sí.

S.R.: ¿Y qué es esa cuestión del bunraku?

H.O.: Bueno, bunraku es un teatro de muñecos. No es exactamente igual a las marionetas clásicas. Cada muñeco tiene un tamaño bastante grande, quizá de un metro. Normalmente tres personas manejan un solo muñeco. Es un teatro bastante complejo. No es para niños. Pone en escena tragedias. En él hay de todo, es un teatro que reemplaza al teatro de actores. No entendí muy bien lo que quería decir Lacan.

S.R.: Pareciera hablar de la descomposición del muñeco. Si no entiendo mal, que la composición del muñeco pondría en escena, que lo compuesto está en realidad descompuesto. Tendría que ver con esas dos variantes de la lengua japonesa.

H.O.: ¿Tal vez porque para que un muñeco pueda funcionar se necesitan tres señores?

S.R.: Será por ese lado...

H.O.: Está dividido en tres personas, pero también está unido.

S.R.: Es un sólo muñeco, o sea son tres quienes lo manejan y el muñeco es unificado.


Nota realizada por Sergio Rodríguez el 12 de junio de 1990.

Artículo Sin Título

30 de abril de 1996


Tres -casi sinónimos- encarnan al demonio, para "almas bellas y bien pensantes, cultoras de la bondad y el humanismo" desde que a alguien se le ocurrió cuestionar al poder. Los mismos son: absoluto - totalitarismo - fundamentalismo. El primero, más en circulación cuando se puso en cuestión al feudalismo y a las monarquías "absolutas". El segundo en la primera mitad de este siglo, cuando fascismo y comunismo pretendían arreglar "el desorden bajo los cielos" con soluciones totales, finales, revolucionarias. Y finalmente, rayando al próximo milenio: fundamentalismo. Principalmente, desde algunas tendencias religiosas. Pero no solamente.

Atendiendo a lo que el trabajo con el inconsciente nos enseña, podemos afinar el lápiz y encontrar que esos -casi sinónimos- por ser efecto de un posicionamiento del sujeto en la estructura pueden representar también, a quienes supuestamente se ubican en las antípodas. Por ejemplo: en defensa de la democracia. Es el caso de Mariano Grondona. Hace a la lógica que lo anima, que en puntos culminantes de su intervención en la vida pública, lo haya hecho desde dichos deslizamientos. Cuando le "dio letra" a los "azules" de Onganía en la década del 60, o ahora cuando le dio cámara a los encapuchados, en nombre de la democracia.

Tres frases dichas por él en su programa, nos ayudarán a leer una problemática clave de la Cultura, subjetivada en esta ocasión en un profesor universitario-conductor periodístico de televisión. Dijo que para no volver a cometer errores, se propone:
1) sostener la democracia total,
2) que el soberano es el pueblo, y que en consecuencia se
3) autoprohibe censurar. Creo que la repetición del error, resulta de su creencia en la democracia total. La democracia tiene límites, está fallada (castrada diríamos los psicoanalistas) como cualquier otra formación de la Cultura. El principal de ellos proviene de que, para subsistir, tiene que hacerlo limitada por la necesidad de autodefenderse de los que pretendan destruirla.

De ahí resulta, que en democracia los ciudadanos tienen derecho a participar, pero sólo con medios democráticos. La Civilización, cuando sostiene a la democracia, inconscientemente reconoce su castración, su límite y lo hace trabajar. Creer en la democracia total, es creer en una democracia sin límites. Resulta ordenadamente lógico a esa creencia, transformarse en instrumento de quienes prometiendo una democracia total, sean Onganías o torpes, ataquen a la democracia real, por medios antidemocráticos.

No existe civilización sin el ejercicio de algunas prohibiciones básicas que devienen en privaciones. Para que el niño entre al mercado de la vida, el padre tiene que prohibirle el acceso al interior del cuerpo de la madre y por lo tanto privarlo del mismo. De igual manera, las leyes tienen que imponer algunas prohibiciones para que funcione el intercambio social (aunque sea fallidamente). Tal es así, que con su acto el Dr. Grondona no pudo evitar prohibir. Simplemente, volvió la prohibición contra sí mismo (y sabemos desde Freud, que ese es uno de los modos de accionar de lo pulsional). Tampoco el pueblo es soberano, justamente porque no puede decidir sin límites, su límite es la ley (que, en consecuencia, cuando funciona es la única soberana). Por otra parte, como nuestra misma democracia lo muestra, mayorías populares suelen no querer ser soberanas, y prefieren encaramar monarcas a repetición.

Absolutismo, totalitarismo, fundamentalismo, no son camisetas de nadie en particular (ideologías). Son posiciones subjetivas, a veces inconscientes, a las que conduce la creencia en que algo de lo humano puede ser total, absoluto o fundamental. Sostengo por lo tanto que también existe el fundamentalismo democrático y que también es peligroso.

Vote a Carlos Menem y Chacho Alvarez

Sección: la que elijas


Un acto fallido conmovió a los medios y a la manada política. Después de la sesión de Rap Duhaldo – Orteguista, ya habitual en esa campaña, Palito, en solemne y con suspenso, anunció que en aras de la unidad había re-signado sus aspiraciones presidenciales y aceptado integrar la fórmula Eduardo Menem, Ramón Ortega. Hay una interpretación fácil y no por eso no cierta, Palito sigue siendo peón de Carlos.
Pero hay otra más fuerte, y creo más interesante.

En 1983, según no los hizo recordar el vídeo de Miguel Rodríguez Arias Las Patas de la Mentira, el ya fallecido Bittel cerró la campaña justicialista con la pregunta ¿liberación o dependencia? Y contestó, -¡dependencia!. A quienes lo vieron, le causó mucha gracia. El alfonsinismo, como muy bien se encarga de recordar cada vez que puede Terragno, intentó infructuosamente imponer el paquete de des- nacionalización y dependencia, que llevaría a cabo más adelante con todo éxito, Carlos Menem.

Los jefes de la Alianza no se han cansado de repetir que sostendrán decididamente el plan Cavallo, cimiento en lo económico, de la política general de Carlos Menem.
En este contexto. ¿No es posible conjeturar que por la boca de Palito, haya hablado el Otro, que habita a la mayoría de las dos facciones en que se ha dividido la política argentina, y que tiene como blasón a su revolucionario mayor: Carlos Menem? De ser así, ¿por qué no ahorrar tiempo y dinero estatal, e instalar la verdadera fórmula de -ellos, los representantes de la desnación argentina: Carlos Menem y Carlos Alvarez?

Paradojas de la difusión del psicoanálisis

Sección: Televisión y medios masivos de comunicación


Volanta:

Resumen del trabajo leído en la mesa de cierre de las Jornadas del Centro de Salud Mental Arturo Ameghino el 10 de setiembre de 1999. Panel coordinado por la Licenciada Adriana Dreizzen y en el que también participaron el Dr. Daniel Zimerman y el humorista Rudy.


Cuando se inventó el psicoanálisis, los medios masivos de comunicación se reducían a diarios sábana, y a la incipiente aparición de la radio a galena, difícilmente escuchable y propiedad de pocos. Épocas en que la lectura era un hábito entre la intelectualidad y en sectores importantes del movimiento obrero. En ese mundo de, en términos relativos pocos escritores y publicaciones y que paradójicamente tenía a los libros como uno de los principales medios de comunicación masiva, Freud produjo los 20 tomos de sus obras completas y un abundante epistolario. Los tiempos, también eran distintos. De largos viajes en tren, de carros de a caballo, en el que el automóvil era raro y sus subproductos inexistentes. De minervas, y manuscritos, efectivamente escritos a mano y con plumafuente. De pocas máquinas de escribir, mecánicas, pesadas Remington.

Un pequeño salto en la historia, apenas 100 años (un par de generaciones) nos colocan ante este otro mundo: procesadores de textos trabajados en computadoras, e- mail que estimulan comunicaciones breves y de rápida contestación. Bombardeo constante con informaciones que repetidas por radio, televisión y prensa están deshabituando a leer diarios, revistas, libros. Hemerotecas y bibliotecas enteras instaladas como bancos de datos en el cyber espacio.

Mundo en el que los que no seguimos el hábito escolar de exprimir seminario por seminario, nos encontramos frente a un doble problema. 1) Multiplicación geométrica de la bibliografía. 2) Bibliografía que se haya, además de multiplicada, fragmentada, y por lo tanto difícil de indicar.
Entonces, acuden en nuestra ayuda nuevos medios masivos de comunicación, el ya señalado cyber espacio (internet con su entrada a bibliotecas y bancos de datos) y cd de las obras de Freud, Lacan y otros autores, con buscadores por palabras, temas, etc. Los que tenían como antecedente el tomo con índices de la Standard edition de Freud y el índice razonado de los Escritos de Lacan. Lo que quiero señalar, es que el desarrollo tecnológico y el desarrollo en general, incluido el del psicoanálisis trae dificultades y soluciones. Por lo tanto no es bueno pontificar ni a favor ni en contra. Lo importante es formularse la pregunta: ¿cómo me reposiciona lo nuevo, como me reposiciono ante él?

Recuerdo la primera vez que me invitaron a participar de un programa en TV. Por un lado se me vino encima el superyo institucional ¿cómo reaccionarían mis colegas? El temor era a un supuesto rigor doctrinario que descartaría a la televisión como viable para que un psicoanalista pudiera hacer algo en ella. Dicho fácil, se abría el peligro de que me consideraran una chanta. Había antecedentes para eso, las desgraciadas y frecuentes intervenciones de Arnaldo Rascovsky, moralizantes con sentidos diversos, incluso contradictorios. La otra variante provenía de mi propia responsabilidad: ¿se podía intervenir sin contrariar la ética del psicoanálisis? La esencia de la misma reside en hacer trabajar la castración en el Otro para llevar al sujeto a encontrarse con su real. Dicho más sencillo (como si estuviéramos en la tele) no pretender decir que se debe y que no se debe hacer. De eso, como psicoanalistas, no sabemos nada. Sí de pescar en lo que los otros dicen las fracturas lógicas, las insistencias, las emergencias de lo inconsciente, o sea a la letra de la enunciación en el Otro, para ponerla a trabajar. De ahí suelen surgir efectos de sentido, que pueden o no coincidir con nuestras opiniones personales, pero que serán el resultado de nuestro trabajo analítico con lo que el discurso pone en acto, contribuyendo a una mejor lectura colectiva de los temas en cuestión. Planteadas así las cosas, no creo sólo que se puede participar en los medios masivos, sino que resulta conveniente, tanto por las marcas que se puede dejar en lectores, oyentes o televidentes, como por la contribución que significa, tanto a la difusión del psicoanálisis como de nuestro nombre propio. Es con ese criterio que me manejo, tanto en esta revista, como en radio y TV.

Cuando lo hago, no dejo de tener en cuenta la pregunta más elemental que se hace cualquier periodista: ¿a quién me dirijo? ¿qué público quiero inventar?. Y escribo, hablo, actúo para ellos. Aquí me voy a explayar un poco. Primero: ¿por qué digo inventar?. Porque si intervengo, es porque algo no me suena bien. No soy un pedagogo que interviene para enseñar lo ya instituido. Soy analista, y por ello fundamentalmente interesado en el saber que no se sabe, en el saber por venir. Por lo tanto no me dirijo a un público existente. Es el mismo acto en que intervengo, el que de resultar tal, habrá generado al público y a mí como agente. ¿Les llama la atención que les diga que actúo?. El planteo de Lacan sobre la función del analista de hacer semblant de objeto, es lo que lo llevó a decir en la Tercera de Roma: ¡Soy un payaso, aprendan de mí. Pero no me imiten! ¿Hay mayor actuación que la del payaso? Sin lugar a dudas: no. En consecuencia estoy planteando no sólo que me parece conveniente concurrir a los medios, sino también que hay que hacerlo lo más adecuadamente posible, tomando en cuenta las leyes de su forma, para operar eficazmente. Tenemos que saber colocarnos en aquel lugar conveniente, de lo que el público fantasmáticamente comparte, para interesarlo en nuestro acto. El zapping existe no solamente para la televisión, también se hace presente cuando trabajamos desacertadamente en el consultorio. Por lo tanto, estudiar como nos manejamos en los medios, también es una buena práctica para nuestras tareas más habituales.

Una discusión sobre si hay o no influencia del psicoanálisis, si esta es o no positiva y si es o no una moda pasajera, lleva muchos años. Por lo menos desde que el psiquiatra francés Robert Castell denostó la influencia del psicoanálisis en la Cultura, acuñando la expresión despreciativa psicoanalismo.

Voy a hablar con toda franqueza y con el mayor rigor posible. Considero como lo más importante de la operación psicoanalítica, la de la intervención con lo simbólico sobre lo real. Es a lo que más comúnmente se le llama interpretación. No debe ser arbitraria. Tempranamente en la introducción del capítulo VII de La interpretación de los sueños, Freud nos indicó su legalidad al decirnos que: los sueños no deben interpretarse según su valor figural, sino según su referencia signante. Desde lo que aprendimos en Lacan podemos decir: que la metáfora será un efecto de sentido de ese significante sin sentido, por articulación al contexto metonímico en que emergió en algún sitio del discurso, como letra fuera de lugar (nunca mejor ubicada). Podemos entonces hacer un chiste y decir que Freud nos enseñó a interpretar al acontecimiento televisivo antes que la televisión fuera inventada. Gracias a eso, es que aparecidas las videocaseteras y asumiendo Miguel Rodríguez Arias lo que sus deseos hacían de él, lector de televisión, inventa con las Patas de la Mentira un método para registrar lo que en esta se emite como formaciones del inconsciente, con lo que nos ofrece un medio idóneo para hacer del acontecimiento televisivo una escritura. Es un efecto importante del psicoanálisis, por ahora patrimonio nacional de este país al que la corrupta dirigencia política nos hace a veces, por carácter transitivo, vilipendiar tanto. Planteo entonces, que el mayor aporte del psicoanálisis y de los psicoanalistas a la Cultura, es en acto, y vez por vez.

Pero ocurre que el discurso del analista, como cualquier otro discurso es enunciado y no sólo enunciación, en consecuencia produce efectos de sentido que inercialmente tienden a coagularse, reprimir y conformar imaginarios diversos. Es a lo que Robert Castell llama equivocadamente psicoanalismo. Creo que hay que llamarlo psicologismo, ya que por definición se instalan en la conciencia. Llevan a muchos comunicadores sociales (psicoanalistas o no) a andar dando consejos supuestamente psicoanalíticos. Los concibo, no como efectos positivos de nuestra práctica, sino como el lógico resultado resistencial que la intervención psicoanalítica siempre ha despertado. Recordemos a Freud llamando la atención sobre la resistencia que despertó su develamiento de la sexualidad infantil, o a Lacan hostigado por su descubrimiento de que "no hay relación sexual". Diría que es un resultado del mal encuentro permanente que se produce entre los descubrimientos o inventos de la Cultura, que no sólo representan lo que hasta ese momento era irrepresentable, sino que rápidamente se tornan insuficientes ante los nuevos reales que han generado. Lo que fue descubrimiento, saber que dejó de no saberse, pasa a ser un saber represivo, resistencial, que dificulta al saber por venir, imprescindible para tramitar lo real. Real que si no, se torna síntoma, atravesándose en cruz e impidiendo que las cosas funcionen. Algo de eso se torna evidente, no sólo en los consejos de los hombres sabios, sino también en la banalización interpretativa a que someten algunos comunicadores sociales, a lo que ellos llaman furcios.

Podemos apreciar entonces que la intervención de los psicoanalistas en los medios masivos de comunicación no sólo es posible, sino que además es imprescindible, para obstaculizar la degradación a que es sometida nuestra teoría y nuestra práctica en dichos lugares.

Elecciones Inconscientes

Sección Página Caliente


Volanta:

El valor del velo democrático. El peligro de su desprestigio. La imposibilidad estructural de la democracia. En política: ¿ciencia o utopía?. La función del psicoanálisis en el análisis político.

Prólogos y resultados electorales dan indicios de lo que ocurrió en la masa de integrantes del padrón electoral, no sólo con este proceso eleccionario, sino también con respecto a la forma que toma nuestra democracia.

Fue consenso generalizado, registrar la falta de entusiasmo y el descreimiento que desanimaba a la mayoría de los que ejercieron el voto, lo que produjo varios fenómenos. 1) Una gran mayoría votó alguna de las tres opciones numéricamente importantes, no por convicción, sino por descarte. Lo que ocurrió también con muchos de los que lo hicieron por partidos minoritarios. 2) Un porcentaje en la capital no votó, votó anulado o en blanco, sin que ninguna organización numéricamente substancial hubiera promovido esa alternativa. 3) Tomó cuerpo en la provincia de Buenos Aires la alternativa Patti.

Hay que tener en cuenta también, los enunciados en que se sostuvieron las tomas de posición y los argumentos que se contrapusieron. El porcentaje de votos cautivos, tanto de los grandes partidos como de los más pequeños, es cada vez menor. En la movilidad del electorado influyeron razonamientos de los más diversos. Las opciones viables sostuvieron básicamente el mismo modelo, el del capitalismo salvaje hoy vigente y que pretenden profundizar. Los grupos de izquierda proponían modelos que ya mostraron dramáticamente que sólo pueden fracasar. Entre los que votaron a la Alianza, predominó decisivamente la ilusión de que compondrá un gobierno menos corrupto y algunos hasta sueñan con un mani puliti empujado desde su cúspide. Entre los que lo hicieron por Duhalde incidieron dos argumentos: 1) la desconfianza en la capacidad de los aliancistas para garantizar la gobernabilidad, 2) la ilusión en que el candidato dé un golpe de timón que, según proclama, lo devuelva a las tradiciones de reivindicación social y nacional del peronismo histórico. Los que votaron a Patti, anhelan mano dura para encarar la oleada de inseguridad y delincuencia urbana. Entre los que votaron a Cavallo se hayan quienes lo hicieron a conciencia por hallarse entre los que se beneficiaron con el plan de convertibilidad y con su política económica en general. Pero también se hallaron muchos, perjudicados por la misma. Estos enarbolaron un argumento sorprendente, votarlo porque dice la verdad de lo que va a hacer. O sea, la verdad como extremadamente ausente en el discurso de los políticos, se ha tornado causa suficiente cuando se supone que alguien la dice, para votarlo. Aunque sea la verdad perjudicial de su voracidad egoísta. Entre los que esgrimieron diferentes formas de no votar a ningún candidato se escucharon argumentos muy dispares. Desde los que denunciaban el carácter engañoso de la democracia, hasta los que simplemente no se sintieron representados por ningún candidato. Muchos de los que votaron a partidos pequeños arguyeron haberlo hecho porque sabían que no iban a ganar. Entre los que decidieron votar, se escuchó que lo hicieron para impedir se desestabilizara o impugnara la democracia.

En consecuencia, este proceso electoral pone de manifiesto 1) Que excepto una parte minoritaria de los que votó a cualquiera de las tres variantes mayoritarias, la mayoría de la población se haya disconforme con el derrotero que ha tomado la política nacional. 2) Que dicha mayoría no encontró candidatos que ofrecieran producir un verdadero cambio. 3) Eso está estimulando el descreimiento en el régimen democrático como tal. De ahí el desarrollo de alternativas como la de Patti y de enunciados como los de Ruckauf.

Comúnmente se confunden dos registros que se cruzan y hasta se condicionan, pero que son diferentes: el económico social y el del régimen de gobierno y juridicidad. La dificultad económico-social, no dependerá ni del régimen jurídico, ni del de gobierno, sino de los intereses que defiendan los que dominen el poder. Mutatis mutandis, no es el carácter democrático o dictatorial de un estado y su gobierno, el que define o garantiza la orientación económico-social. La forma política que aquellos defiendan, será la que consideren más conveniente para generar condiciones de posibilidad para dicha orientación. De ahí que muchos que fueron parte de gobiernos dictatoriales como Cavallo, hoy se llenen la boca con la defensa de la democracia.

La democracia representativa no es gobierno del pueblo, ni es representativa. No por los argumentos que suelen dar los que se manifiestan en contra desde la derecha o la izquierda, sino por la existencia del Inconsciente. Paso a explicarme. La presencia permanente del yo como órgano de síntesis y de represión apoyado en la función del registro Imaginario que unifica bajo un sentido común arrasador de particularidades y singularidades, hace que el sujeto sea incapaz de representarse fielmente a sí mismo. En consecuencia, mucho menos puede representar a otros. Esto no le quita valor al engaño democrático, ya que establece una ilusión, que facilita mejores condiciones para resolver menos sangrientamente la conflictividad social. Lo preocupante de nuestra situación, es que la mezcla de incapacidad y corrupción que asola a la mayoría de nuestros políticos ha rasgado el velo necesario para el mantenimiento de dicha ilusión. Ese develamiento le da alas a los Patti, los Rico, los Cavallo. Es típico de lo imaginario, por su tendencia a la síntesis y el sentido, rechazar la complejidad tachonada de particularidades, y preferir lo que se presenta como totalizante y absoluto. Cuando lo imposible se aparece ante el sujeto como impotencia, lo sume en la angustia fácilmente transformable en irritación, agresividad, violencia y “ley de Lynch”.

Un chiste (y su relación con el Inconsciente) de circulación en taxi por las calles de Buenos Aires, es lo que ilustra mejor toda esta situación. Una señora cuarentona concurre a un ginecólogo. Este, después de levantar su historia clínica le hace un tacto vaginal y con sorpresa encuentra que es virgen. Le pregunta ¿no me dijo que es casada?. -Tres veces. Responde ella. -¿Y?, levanta los hombros el Dr. –Eso me pasa por casarme con políticos, vuelve a responder. El primero era del Frepaso, pura lengua. El segundo era radical, se rompió todo por estar arriba y después no supo que hacer. El tercero, peronista, me rompió el c....

Ahora, se vivirá durante un tiempo probablemente corto, la euforia pos electoral. Luego, lo real de las consecuencias de exclusión y empobrecimiento, como efecto necesario del modelo económico social hegemónico actualmente y que De La Rua dijo que iba a sostener, harán de los triunfadores de hoy verdugos y de los verdugos de hoy derrotados en las urnas, los tronantes opositores del mañana. La calesita reiniciará sus vueltas.

A diferencia de Maquiavello, creo que la política es el arte de lo imposible, operante sobre lo real por vía de lo contingente, cuando falla el síntoma en su función de necesario. Por esa razón hay que retomar el deseo de Marx de pensar científicamente la política y dejar de lado toda esa tontería que idealiza a las utopías. Justamente, los errores de Marx se dieron, cuando atrapado en un ideal de justicia e igualdad, perdió consistencia la decisión científica y tomó alas su fantasma utópico de la sociedad de productores libres, en la cual cada uno trabajara según sus posibilidades y ganara según sus necesidades.

Las elaboraciones de Freud sobre el Inconsciente y el más allá del principio del placer, y de Lacan con respecto al objeto a, a la función del discurso para el sostenimiento de los lazos sociales con sus lugares de agente y de otro como ineludibles, las diferencias y las articulaciones entre deseo y goce, el carácter necesario de las identificaciones para el desenvolvimiento de las organizaciones de masa y su función represora en el sentido psicoanalítico, son herramientas a las que no se puede renunciar si se quiere trabajar científicamente el análisis y la intervención sobre la política.

Siglo XXI ¿Nos "limpiarán" con "catástrofes humanitarias"?

Sección: Boyando
Email:
sergioro@cvtci.com.ar


Freud lo analizó medulosamente, el malestar es inherente a la Cultura, lo que no quiere decir que sin La Cultura viviríamos mejor. Hechos de este fin de siglo provocan al psicoanalista a preguntarse por algunas razones, de algunos ocurridos últimamente. Con ese fin nuestra revista convoca a jornadas para el 11 y 12 de diciembre de 1999

Suicidios colectivos. Aumento en la tasa de suicidios infantiles. Homicidios seriales. Pérdida de la “profesionalidad” del delincuente urbano. Asesinato rápido y fácil de su parte, y de parte de quienes debieran mantener el orden. Atentados en masa, seguidos de auto–inmolaciones. Catástrofes del ecosistema: Chernobyl, arrasamiento de bosques, derrames de petróleo. Guerras de exterminio sin ocupación de territorios. División de la sociedad entre los que sobre-trabajan (12-14 horas diarias) y los desempleados. Emigraciones masivas, desde las ¿irónicamente? llamadas economías emergentes, hacia los creídos países centrales.

Hay Inconscientes que se empeñan en repetir por boca de comunicadores sociales con llegada mundial, como los de la CNN en español, frases que nos convocan a reflotar al instante, lo inactual: la interpretación, la intervención sobre el síntoma. En este caso, social, ya que es de rotura de lazos sociales y exasperación del individualismo.

Dichas frases son: evitar una catástrofe humanitaria y oponerse a la limpieza étnica. En otros contextos, dichos conductores utilizan esas palabras con total pertinencia. Por ejemplo, cuando hablan de ayuda médica, la califican de humanitaria.

En consecuencia cuando dicen catástrofe humanitaria, su inconsciente enuncia que las catástrofes traen resultados favorables a la humanidad. Cuando repiten que las tropas de la OTAN combaten en oposición a la limpieza étnica, dicen que se oponen a lo que ellos también consideran limpiezas. Se pueden dar muchas interpretaciones sobre estas insistencias significantes, desde la economía, la política, etc. La psicoanalítica es verdaderamente inquietante. Lee que ambos significantes trasmiten que en el lugar del Otro[i] de los jefes de la política y la guerra en la aldea global, está la idea de que hay un exceso de población y el deseo de genocidios que resulten humanitarios y limpien.

El significante causa (en el sentido que indica de qué, cómo, y hasta donde gozar) entre otros, dos campos de goce en la política mundial. 1) El de la multiplicación de las fortunas por vía de operaciones financieras inescrupulosas y de la expulsión de los trabajadores de sus puestos. Para lo cual, gracias también a la existencia de los significantes y las letras, aprovecha intensivamente lo que el desarrollo científico y tecnológico le sirve en bandeja. 2) La Ciencia, el nuevo dios, es otro de esos campos. Pero en ambos, no operan los límites que el significante debiera ponerles. La “culpa”: ¿es del significante y sus incapacidades?. Nada de eso. El significante puede ponerle límite al goce, cuando así lo decide el sujeto. Por lo tanto, lo que está ocurriendo, es responsabilidad de los sujetos, en tanto sigan encandilados por los brillos de La Ciencia y La Tecnología, sin advertir ni oponerse a los efectos oscuros de las mismas. Lo simbólico, por defecto, por lo que no logra resolver o lo que produce inesperadamente y sin significación avizorable, manejable, engendra a lo real. No a la naturaleza, que siempre estuvo. Cada paso por nuevos descubrimientos y nuevas aplicaciones tecnológicas, puede producir un resto, que inquietante, se vuelve sobre nosotros. Como diría la canción: a veces bien, a veces mal. Es responsabilidad de cada uno de nos, que en relación a los otros, hagamos trabajar al significante y la letra sobre esos restos que mientras se mantienen irrazonables, amenazan con arrasarnos.

Más, en tiempos como éstos, en que el desencadenamiento de La Ciencia y La Técnica, trajo un efecto maníaco con connotaciones perversas en los amos corporativos, por el cual someten todo, a su pura voluntad de goce. Expulsan masas de trabajadores. Incendian países. Inflan y pinchan economías. Destruyen el ecosistema.

Idiotizados por su Imaginario ensoberbecido, no advierten que no sólo condenan a los que por más débiles caen primero, sino que se están condenando ellos mismos. A llenarse de chicos de negro (Denver), de inmigraciones masivas a sus territorios centrales, a que les devuelvan sus gentilezas enviadas en misiles o en F 117, con armas biológicas o químicas, fáciles de transportar como lo mostró el filme 12 Monos.
Si insisten, la catástrofe humanitaria será tal, porque los incluirá.

Los chicos de Denver, un caso testigo.

Tenían 17 y 18 años, mataron a 11 personas, incluidos ellos, e hirieron a más de veinte. ¿Por qué? No hubo proclamas ni gritos que permitieran, aunque sea, conjeturarlo. Sí, se supo que se ensañaron con los deportistas “Los consideraban exitosos entre sus compañeros.” Éxito-sos, dios reverenciado por la imbecilidad media yanqui y por los importadores de sus ideales. Así le respondieron esos chicos a ese dios. El sin sentido, fue lo que a los medios y a la opinión pública les produjo mayor desconcierto y sensación siniestra. Luego, ríos de tinta y declaraciones buscaron darle un sentido a la masacre. Simpatizaban con Hitler, fue su forma de festejar el 110 aniversario del natalicio de aquél. Suicidarse ¿formó parte del festejo?. Cuando menos, resulta un poco raro. En el colegio formaban parte de La Mafia de los impermeables negros. Una forma de identificarse como la de muchas tribus, en una sociedad de masas en la que en una edad tan difícil, se sienten y se los trata de: nadie. Firmaron bajo una foto de los 11 en el anuario de la escuela, el siguiente mensaje contradictorio: “¿Quién dice que somos diferentes. ¡La locura es sana!. Continúa en esta vida, sé distinto, sé loco!” Dos decidieron no continuar vivos, ¿será la vía que encontraron para escapar de las dobles ataduras a las que el american way of life los somete?. Previo a la masacre nunca habían hecho daño a nadie. Su patrón y sus vecinos los tenían muy bien conceptuados. Pero ¿por qué? En donde iban a aprender -el colegio- se hacían llamar Mafia, significante de tanta pregnancia en el mundo actual y particularmente en los EE.UU. Admiraban a Marylyn Manson una Andrógino, de armadura, tirando a robot, poblada de serpientes símbolos (como La cabeza de medusa), que ataca al conservadurismo norteamericano proclamando el vale todo, el sin ley. Últimamente un tanto rechazado/a por los de los impermeables, por demasiado metida en el mercado. ¿Maldad pura? No parece. Harris le advirtió a Brooke, a quien en otras circunstancias había amenazado con matar “...te quiero mucho. Ándate ahora mismo, andate a tu casa, ya!

Tal vez la mejor pista esté en esas enunciaciones contradictorias... y en lo que declaró Clinton el oval, en el mismo instante que hacía saturar de misiles, de bombas y de fuego a Belgrado: “Debemos enseñar a los jóvenes a resolver los conflictos con las palabras, no con las armas”.
¿Será por casualidad, que Bateson estructuró la teoría del doble vínculo y del doble mensaje, observando la esquizofrenia en USA?

Los más débiles simbólicamente, no soportan ese tipo de vínculo, y como apuntó Bleger[ii] entre nosotros, algunos sólo encuentran como salida: polarizarse a los extremos.
Tal vez está ocurriendo que, tomada la humanidad por los nobles ideales médicos (sic) de prolongar la vida, no quiere saber nada de que, para la estructura de producción y de distribución que diseñan y llevan a cabo los capitales hegemónicos, hay, masivamente, población sobrante. De ahí que haya que hacer limpieza produciendo catástrofes humanitarias. Los Chicos de Denver, no han sido más que alumnos al minoreo de los fantasmas que animan a las grandes corporaciones capitalistas.




[i] Lugar de los significantes reprimidos, de la ley y del deseo
[ii] Simbiosis y ambigüedad

La publicidad en la familia posmoderna

Es común en épocas de recesión, escuchar decir a un padre de familia que para gastar menos, la retira del plan preferencial en la cobertura médica y la pasar a uno más barato, aunque resulte escaso en los servicios que cubre. También es común, que ese mismo padre, impertérrito, continúe pagando las cuotas de un lujoso último modelo. Una mentalidad científica, objetaría la elección. Pero ocurre que los seres humanos (incluidos los científicos), para vivir, no somos científicos. No nos guían fórmulas, ni cálculos razonables. Por lo menos, al momento de decidir, priman otras condiciones de la subjetividad, que utiliza la publicidad.

Ellas son: ideales, identificaciones, modalidades de goce, y deseos inconscientes.
Es sabido que en los últimos tiempos, el target masivo más importante, está constituido por adolescentes y jóvenes. A ellos se dirigen la mayoría de las publicidades y su complemento principal, las series de televisión. Por supuesto, lo siguen muy cerca, los avisos dirigidos a la familia. ¿Qué ha pasado?

Nuestra vida oscila siempre entre la falta de saber que hacer para vivir mejor, el deseo de saberlo, y la suposición de que existen quienes lo saben. Cuando creemos saber quienes son, a ellos dirigimos nuestras miradas y nuestras demandas. Por esta razón, tradicionalmente tuvieron su lugar: maestros, líderes, jefes.

En la familia, proverbialmente, ese era el sitio del padre. Hoy este, está en plena devaluación como efecto imaginario de la permanente y acelerada renovación tecnológica. Me explico. En las viejas épocas, los beneficios de la familia se los sentía como resultado de virtudes del padre y del trabajo invisible [i]de la madre. El sustento dependía de aquel, de su fuerza física y habilidad para el trabajo en el campo, en los talleres artesanales, o en el cuerpo a cuerpo de los campos de batalla. La industria comenzó a velar esa función. Pero en estas dos últimas décadas, la aparición de la informática y su efecto en los electrodomésticos y ni que decir, en el trabajo administrativo y productivo, dio como resultado un nuevo fenómeno. La dificultad para reciclarse con la velocidad de los tiempos actuales, de los padres de más de 30 años (o sea la mayoría), los llevó a recurrir a los chicos para que –programen el control remoto, vean que está pasando con la computadora, o...etc. En las empresas, la tendencia, es a reemplazar a los viejos (40 años y a veces menos) por jóvenes, 23, 24 años. Algunas, como la Baring Brothers, han pagado muy caro confundir el saber tecnológico con el saber sobre la vida, mucho más complejo y que sólo el paso del tiempo otorga, aunque no siempre. Pero sea como sea, esta confusión acelera la devaluación de los padres ante los hijos, e inversamente, acentúa ante aquellos la confusión que ocurre en empresas como la antedicha. Entonces, toma preponderancia la opinión de los chicos para decidir las compras en el hogar, y como resultante, la importancia del target juvenil para la publicidad.

Es lógico que un chico no atienda a la conveniencia de pertenecer al mejor plan de un buen prepago. Para él, salud y muerte, son cosas que suenan muy lejanas, muy poco reales. No teme perderlas. Su cabeza está mucho más atenta a otras pérdidas que siente más cercanas y posibles, particularmente la pareja, que sus tensiones sexuales y amorosas le exigen. Ahí, el último modelo de automóvil se le aparece como instrumento ideal, para acercarse a su deseo y gozar de lo que desea gozar. Igual pasa con cualquier otro icono que sirva para hacer facha. Y como por lo que desgrané anteriormente, el pibe aparece como el que sabe, la familia lo acata, llevando a los publicitarios a atender más al target juvenil. Además de lo que ocurre, cuando por diversas formas de vérselas con la vida, los padres buscan ser: pendeviejos.




[i] Concepto tomado en el libro Cuestionamos, por la psicoanalista Marie Langer, de Isabel Larguía socióloga cubana.

Discurso de Menem ante la Asamblea Legislativa

01-05-1994


Luego de recordar el origen de su representatividad en el pueblo, dice:

"Trabajar, trabajar y trabajar es la clave para la construcción de una nación grande y un pueblo feliz" (no entiendo a donde conducta el equívoco pero lo dejo registrado)

Poco después: "Si lo logramos mancomunadamente, (el servicio al servicio del pueblo)), nos lo agradecer con su afecto y su adhesión y las futuras generaciones, recordar n nuestro paso por la vida institucional del país. Si no lo logramos, como alguien dijo: "el pueblo hará tronar el escarmiento" Esta frase toma a mi lectura el carácter de axioma que va a regir la lógica del discurso inconsciente central de este discurso. Llama la atención que siendo una frase tan flagrantemente conocida de Perón, no lo cite y diga alguien dijo. Refleja cierto conflicto con la relación entre el autor y la frase.

Luego convoca a aprovechar la oportunidad que les toca, para agregar:
"Porque la democracia se consolida con m s democracia es que la honorable legislatura...legislatura sancionó la ley 24.309 de convocatoria a la reforma constitucional.../" dura porque? por el rigor de las negociaciones en que tuvo que entrar? por el efecto autoritario sobre la voluntad popular? "/...que el poder ejecutivo refrendó con el decreto 2700 del año 1993 y que el pueblo consagró en las urnas el pasado 10 de abril al elegir a los representantes que la reformar n y a aquellos que se opondrá n a la misma"

Es sabido que solo lleva mandato de oponerse a la reforma y reivindicar la de 1853, Alzogaray. El equívoco ratifica que para Menem no hay otra reforma constitucional que la que le permita la reelección, por eso para su deseo los que se oponen a su reelección se oponen a la reforma en su conjunto.

Mas adelante viene la reivindicación a Balbín, a Alfonsín y al pacto para decir
"Reitero, este es el año de la reforma constitucional." y agregar "/...si bien hemos dicho en muchas oportunidades, que el gobierno es como una orquesta, que para sonar agradablemente necesita el correcto acople de los distintos instrumentos, también es menester que los instrumentos, individualmente, respeten la partitud.da dada por el director" Partitud en vez de partitura. Pareciera remitir a partición y partitu..da a -para ti tu das. Los problemas en la orquesta gubernativa se le aparecen por el toma y daca y habría un deseo de que sus músicos se den a si mismo.

Luego de una larga parrafada sobre el crecimiento dice:
"No hay que tener vergüenza de decirlo, aunque ahora resulte m s cómodo echarle la culpa ..todo al gobierno" (le queda elidida la preposición de, con lo cual el gobierno como tal, en un todo, recibe la culpa. Pago de defenderlo en bloque? Siente que lo que considera bien hecho no es rescatado por la votación? "Nuestros términos del intercambio externo, han padecido un gran deterioro, como consecuencia de las relac.." Creo que en ese equívoco está la clave de la preocupación actual del presidente, considera que como ha conducido las relaciones internacionales lo ha metido en el brete "de la recesión internacional y del agresivo proteccionismo agrícola practicada por los países desarrollados. Desde fines de 1993 se ha iniciado un proceso gradual de recuperación de los precios de nuestros productos, que prevemos se sostendrá hacia el futuro, como consecuencia de los acuerdos alcanzados en el GATT y de la creciente convicción acerca de la irreso.." -insiste la preocupación, la "..irracionalidad de este proteccionismo, de su alto costo social para los países y las regiones m s pobres y de su alto costo fiscal para las naciones que lo practican" es irresoluble.

Continúa luego con tematizar la reducción de costos laborales y ampliar las privatizaciones.
Inversiones en las provincias.

Mueve los micrófonos como si tuviera la sensación de ser mal escuchado.
Viene anunciando una serie de obras que se construir n y a renglón seguido dice:
"La estabilidad y el cras...crecimiento alcanzados...también han sido posibles por la política iniciada en 1989 de integrar la economía argentina al mundo" (cras, vuelve a insistir la creencia catastrófica sobre la política de integración)

Viene hablando de la formación laboral y dice "..y que, simultáneamente sea capaz de hacer frente a la necesidad de formación ocupacional de nuestros jóvenes y desempleados así como de capati...de capacitación permanente de todos quienes protagonizan el esfuerzo de producir bienes y servicios" (Capati suena más cerca de capatización manejar por la vía de los capataces de aumentar el autoritarismo empresario, m s que por la capacitación)

"Los máximos desequilibrios (sociales) esto es público y notorio se han presentado en las provincias norteñas a caballo de circunstancias tales, como su mediterraneidad..."
(la formulación habla de que considera al plan Cavallo y a la fundación Mediterránea, los responsables de los desequilibrios sociales en el norte. Haber mandado a Schiaretti, habría sido como decir -arregló lo que rompistes-?

Habla sobre los esfuerzos del gobierno en rea social y dice: "Hemos además, recuperado el crédito para la vivienda entregando propiedades a sus ocupantes, inaugurando hogares para niños de la calle. Y con acciones como la implementación de una legislación de vanguardia, en materia de discapacitados -como la ley de cupos femeninos, (aplausos) o como el castigo del acoso sexual, también hemos avanzado hacia una sociedad m s justa" La entonación en las pausas por las comas produce el efecto de sentido de colocar a las mujeres entre los discapacitados.

/...la corrupción es en definitiva, el imperio de las malas costumbres. Eso era el estado argentino, desorganizado, sin claridad, burocratizado, se prestaba a todo tipo de negocios y negociados, principalmente a través de las grandes empresas públicas, que se habían convertido en una especie de coto de caza para los este..fadores en diverso grado.(el este, lo confiesa entre los estafadores y en consecuencia corruptos)

Hablando de la inserción argentina en la política internacional dice que teníamos atrasado el reloj biológico para decir después: "La política de participación permanente, de protagonismo activo, nos ha permitido recuperar ese atraso casi at vico, y hoy nuestro reloj marca las mismas horas, que los de las naciones m s importantes del mundo. Este logro se asentó, en un firme alienamento- el alinea..miento con las democracia, la libertad y los derechos humanos" Confiesa que nos reubicó en el atraso at a en el atraso at vico, alienados y mintiendo cuando dice que es por la democracia.

"...hemos planteado la necesidad de una diplomacia preventiva, una diplomacia que se adelante a los conflictos para solucionarlos antes de que devengan en una confrontación No tememos la acción, la participación directa, como lo prueban los mas de mil quinientos efectivos que hoy participan en operaciones de los cascos azules, pero entendemos que es mejor prevenir que curar. En este aspecto quiero destacar el rol de las fuerzas armadas, puesto que han desempañado un cumplimiento y el cumplimiento de la voluntad política de la nación de colaborar con los organismos internacionales, con eficiencia y profesionalidad, fueron los dignos embajadores de esta nueva Argentina...(¨que tuvieron que desempañar las FF.AA?¨el recuerdo del ataque a Malvinas?

"...esto no significa el no respeto a las fronteras, que desembocaría en un caos de proporciones, o en la implantación de la ley del m s fuerte. Significa, dotar a los organismos internacionales, del prestigio, el respeto y el poder necesario, para poder saval...salvaguardar los derechos del hombre. En ese sentido, la Argentina sostiene la necesidad, de vigorizar a las organizaciones...a la organización de las naciones unidas, haciendo de su asamblea general el parlamento del mundo, y de su secretaría general el órgano ejecutivo" Propone en vez de vigorizar a las organizaciones de la naciones unidas -las naciones- la formación de un gobierno planetario centralizado supranacional.

"...hemos propuesto como muy posit..con muy positiva acogida la creación de los cascos blancos..."

"Señores legisladores, al dejar formalmente inaugurado el 112 período legislativo de desliberaciones... los..de desliberaciones lo sintió junto a todo el pueblo argentino a que seamos lo que somos, porque no hay nación sin ilusión de grandeza" Termina diciendo la verdad en el insistente equívoco -deslibero al país, lo alienó.

Resumen: sabe que alienó al país y que esa política económica y de relaciones internacionales est en crash. Teme que los votantes se desidentifiquen de..., vuelvan a identificarse con la vieja creencia en Perón y hagan tronar el escarmiento. Para evitarlo tiene en reserva políticas autoritarias (ver el análisis de la conferencia de prensa post-electoral)
Aparece como una perla su creencia sobre la discapacitación de las mujeres, explicativa probablemente de la degradación que ejerce sobre la mayoría de las mismas.

Violencia y Erotismo en los medios masivos de comunicación

12-07-92


Todo sujeto, al mismo tiempo que pasa singularmente por la vida, cae dentro de los universales de la estructura formal en que los seres parlantes se moldean.

Es el deseo inconsciente, producido por lo que gozando pierden, lo que los mueve en su mayoría a mirar televisión, a mirar (a propósito no digo leer) diarios, revistas y a escuchar radio. Esos deseos se originan en la primera infancia, como consecuencia ineludible de que la civilización de los niños se realiza por efecto de la erotización que producen los cuidados maternales y parentales en general, y de la pérdida del contacto carnal como efecto de la prohibición universal del incesto. A la vez, porque esta no puede no haber sido fallida en algún punto, por exceso o por defecto, ya que el significante y habitualmente el acto, no logran realizarse totalmente -la agresividad, el miedo, y el temor como inconscientes, son componentes inseparables de la vida.

Tanto el goce erótico, como la agresividad encuentran el límite en la muerte posible y en la civilización por el significante como recurso contra esta. Como consecuencia de la limitación -pérdida. Y la pérdida, causa deseo por lo perdido. El deseo sostiene al negocio en la televisión, ya que ésta -y con sus diferencias de lenguaje lo hago extensivo a los otros medios- pone en escena aquello de lo que no se puede gozar infinitamente, la sexualidad, la violencia, la muerte, dando sitio a un goce supernumerario a través de la mirada y la escucha. El consumidor puede estar sentado gracias a que está mirando televisión, escuchando radio o mirando algún medio gráfico que le sirve de exutorio para derivar un plus de libido (energía sexual) que sino tendría que ser consumida en la actividad sexual directa en su vertiente erótica, en su derivación agresiva, o en su desvío sublimatorio o creativo. Desvío que exige disponibilidad significante que haga posible el trabajo de simbolización.

Me instalo así en una disyuntiva y una discusión tan antigua como la historia."Panem et circenses", la exclamación peyorativa de Juvenal en la decadencia romana, sobre las prácticas sanguinarias en el Coliseo, toma el guante desde los que critican a la violencia en escena como opio para los pueblos.

¿Se puede suponer una sociedad sin panem et circenses? El totalitarismo fascista ofreció privilegiadamente la escena deportiva en pro de la superioridad aria o del "risurgimento romano" y desembocó en provocar una de las guerras más crueles sostenida en dictaduras de igual carácter. El totalitarismo comunista, ungido desde el deseo de los pobres de paz, pan y tierra unido a los ideales de políticos que creyeron que constituyéndose en dictadura los iban a hacer posibles, fue matriz de una violencia y un sadismo difícil de registrar.Su "realismo socialista" pretendió erradicar de los "medios" al erotismo y la violencia (a menos que esta apareciera al servicio de fines "nobles") tornándolos aburridos, inmirables e inescuchables. Lina WertmÜller en el prólogo al guión de Portero de noche relata su horror al darse cuenta que de Viena, la ciudad más limpia, más ordenada y más culta de Europa, salió el mayor porcentaje de componentes de los SS, el cuerpo de máxima crueldad de las FF.AA nazis.

¿Qué estoy tratando de plantear? Que pareciera haber una relación entre retirar a la violencia del espectáculo y que ésta se haga presente realmente en la vida social. Llamo la atención sobre el carácter sintomal de ese intento de exclusión. Al cubrimiento por la CNN de la guerra del Golfo, tomando la forma de un "video game" excluyente de las imágenes concretas de la violencia en el campo de batalla, hay que leerlo creo, como una más de las diversas manifestaciones de la tendencia a una facistización sofisticada y tecnologizada en el capitalismo norteamericano.

La experiencia de trabajo con el Inconsciente llevó a Lacan a captar que el sujeto se estructura en tensión entre tres registros de la experiencia: lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario. Lo Simbólico deviene de la plurisemia del significante y de que el efecto de sentido es el resultado por diferencias en la combinación y la sustitución que se opera en el sintagma y en los paradigmas. Por lo tanto es el registro de la anfibología, de la apertura a diferentes posibilidades. Es el que por la vía de la polivalencia y la combinatoria abre la posibilidad de creación de saber con eficacia práctica sobre lo Real. Éste es el registro de lo que se escapa a lo Simbólico y a lo Imaginario, es el registro de lo no significado, de lo que sorprende, de lo inesperado por no haber podido ser simbolizado a pesar de que se nos repita en un mismo lugar. Lo Imaginario es el registro del sentido y de la imagen, particularmente de la imagen del espejo, o sea la de la correspondencia biunívoca y punto a punto, pero que nos sitúa a través de una visión invertida de lo que nos representa de una manera aparentemente sin resto. Por lo tanto representación fallida por exceso o por defecto, generadora de fascinación y agresividad.

Planto estos elementos mínimos aunque fundamentales de la formalización lacaniana intentando responderme desde la práctica y la teoría psicoanalítica a la pregunta ¿qué busca el consumidor de un medio masivo, cuando se sienta a mirar o a escuchar?

Son el saber imposible sobre el destete, el control y la higiene esfinteriana, sobre la separación del niño del cuerpo de la madre, sobre que pasa en la cama entre los padres, sobre de donde vienen los niños y fundamentalmente sobre la ausencia de pene en las mujeres que resitúa a todas las otras preguntas, las carencias que originan a la curiosidad infantil. Curiosidad sobre la que se constituye por desplazamiento la curiosidad del adulto. Esta relación entre las pérdidas, la imposibilidad de comprender, de saber sobre ellas y la curiosidad como consecuencia, promueven uno de los fundamentos estructurales de la subjetividad. En la relación al Otro la demanda de saber es una de las principales. Buena parte del tiempo de la vida es dedicado a demandarle a Otro, saber, y a poner en cuestión el saber del Otro. Por otro lado la batería significante que teje al sujeto ingresa a su red bajo la forma de saberes que por efecto de la estructura del lenguaje quedan en condiciones de ejercer la función significante.

Es a partir de esa impronta que el consumidor de medios masivos de comunicación se relaciona con estos. En tanto la vida enfrenta cotidianamente al sujeto con cuestiones que se le presentan con aspectos reales, o sea fuera de los sentidos conocidos, se orienta hacia quienes suponga posean el saber hacer que dé cuenta de esos aspectos que a él lo desbordan. Según de que se trate buscará al médico, al psicólogo, al psicoanalista, al tirador de Tarot, al astrólogo, al político, al militar, al cura, al televisor, la radio, la revista, el diario y a todos cuantos imagine puedan dar ese saber. Los medios electrónicos cuentan con la ventaja del aura que les dá la tecnología y la sensación de saber universal que produce la contemporaneidad omniabarcativa que logran con la trasmisión satelital. Generan la creencia de que trasmiten, como dicen las autopublicidades de los telenoticiosos toda la información al instante, lo que, sabemos, es imposible.

Si a estas condiciones le sumamos el carácter de la imagen electrónica formada por transiluminación "imagen en constante formación -icónica- conformada por puntos que se encienden y se apagan, la cual nunca está acabada por instante"(**), tenemos las condiciones básicas para los efectos de hipnosis que puede producir la televisión. Pero lo imposible, o sea lo que no cesa de no registrarse por mas avances tecnológicos que haya, en razón de la posibilidad sólo parcial de cualquier discurso para reflejar los hechos, y del hecho de que el mismo no puede no ser desplegado mas que desde una posición subjetiva condicionada por el deseo, genera los puntos de desarticulación de "ratings" y de generación de nuevos éxitos. Poder ubicar esos puntos de falla dá el primer indicio de lo qué, sin saberlo, "espera ver o escuchar" el público en sus diversas parcialidades. Esto es válido también para el erotismo y la violencia en los medios. No es cualquier erotismo, ni cualquier violencia. No porque sí, hay épocas de tetas y épocas de culos.

Épocas en las pantallas de violencia ilegal por parte de las fuerzas de represión y épocas de reivindicación del marco legal para el ejercicio de la violencia del poder. Todo es según y cuando lo exija la nostalgia en los consumidores y en los amos de los medios, en una articulación no fácil por probables diferencias de deseos, pero que si no se produce genera el fracaso del mensaje. Si los receptores suponen que aquel trasmite el saber adecuado para lo que viven como carencia, el éxito está asegurado y tomará la forma no sólo del pico de encendido, sino también de generar identificaciones masivas que se manifiestan hasta en los hábitos y las jergas. En ese fenómeno está la base del éxito de las "merchandise". "Los Simpsons" son, en la actualidad argentina, una de estas manifestaciones.

A mi modo de ver por lo tanto, la discusión no puede girar alrededor de si hay mucha o poca violencia y erotismo en los medios, o de si su presencia está bien o mal, sino de analizar sus manifestaciones como síntomas sociales de la hora y sacar las deducciones correspondientes para la acción política, social y cultural. Mi hipótesis entonces: La necesariedad de la violencia y el erotismo en los medios masivos de comunicación son síntoma de lo que no cesa de no inscribirse en lo psíquico y de perderse, en el goce cotidiano de los sujetos.

Ese análisis conlleva a un problema delicado. ¿Como posicionarse entre el derecho a la libertad de expresión y la defensa de la intimidad y privacidad familiar con la que está barriendo la omnímoda televisión? No es un pequeño problema. Se podría, en cierto modo, decir que su omnipresencia con la autoridad que impone está sustituyendo en ciertos aspectos a la función paterna, viga maestra de la estructura familiar histórica. Claro que el control remoto con su consecuencia el "zapping" ha aportado una débil defensa, un nuevo modo defenderse contra la televisión que nos goza, para gozar fragmentando, sumando, recombinando a lo que la escena electrónica nos manda.

El "zapping" violenta a la violencia instalada en la pantalla y para muchos se ha transformado en un ejercicio excitante que transforma, tal vez más ilusoria que realmente (pero en general así son las cosas de la vida) al dominado en dominador, hasta que el nuevo dominador cae en cuenta que ha caído bajo el dominio de un "zapping" que lo goza a él. Le escuché decir a alguien: "empiezo con el "zapping" a buscar algo que sé que no voy a encontrar, pero no puedo parar de buscarlo hasta llegar al momento en que me invade la angustia".

Finalmente, ¿el erotismo y la violencia en la escena de los medios distrae a las masas de lo real que las abruma? Sí. Y de no ser así, ¿se cree por ventura que podrían hacer algo mejor? Si se distraen de esa manera es porque lo simbólico de que disponen no es suficiente para situarse de otra, ante el acoso de lo real. El problema entonces, no reside en el Imaginario que los medios sostienen y que efectivamente amortigua la relación de esos sujetos con lo real, sino en la debilidad de la producción significante para enfrentar ese real. En cierto modo los "medios" tienen relación con la función del sueño que protege el dormir. Y sabemos, no se puede estar despierto permanentemente y menos, cuando despierto no se dispone de la posibilidad de simbolización como para un hacer eficaz sobre lo real. Despiertos de esa manera se está en la antesala de la violencia irracional y real y del sexo mortal.



(**)Video mirando televisión de Jorge Laferla en el libro Ojos y bocas en la génesis de una obra

Ella TV, hermano

05 de mayo de 1992


Eliseo Verón en una conversación transcripta por I.S. con el título El fin de lo imprevisible y publicada en Cultura y Nación -Clarín del 30 de abril de 1992- produce dos afirmaciones contradictorias que en la oscilación, generan un espacio fértil para retomar la reflexión.

Verón señala fenómenos de última hora posibilitados por cambios técnicos en la captación y procesamiento de la imagen, tributarios de la posibilidad de combinar videofilmación videograbación y videotransmisión asociadas a la difusión de las videocámaras de uso personal. En ese contexto analiza nuevos géneros: los Reality Show, las Cámara Sorpresa y la filmación casual con su posterior transmisión, de incidentes imprevisibles como fue la voladura de la embajada de Israel en Buenos Aires o bloopers no preparados.

Dice Verón: "Reality Show son dos palabras que están en una especie de cortocircuito. Porque justamente lo real es lo no puesto en escena: el diferido y la recreación colocan las cosas más claramente del lado de la representación. Hay, en cambio, usos que hace la TV de las filmaciones privadas que nos ponen directamente frente a la duplicación de lo real, o su desdoblamiento. Son aquellos programas que se construyen con accidentes, de imprevistos graciosos (como los boopers) o trágicos. Coincidencia perfecta de lo real y su representación (*), la captación en vivo del incidente es por definición lo no previsto, lo no programado (y en este sentido lo opuesto al ceremonial), ¿como es que estaba alguien allí para registrarlo? Esto obliga siempre a una cierta explicación: por qué el autor de la filmación estaba en el lugar mismo y en el momento mismo en que ocurrió la tragedia. Como si hubiera algo de obsceno en estar registrando imágenes con la cámara cuando estalla la embajada o cuando cae la bengala, mirando con un medio técnico la catástrofe que nadie esperaba" Más adelante agrega: "La captación por los aficionados de esos momentos que no deberían haber sido captados genera el fantasma de una coincidencia perfecta y total entre lo real y su representación: como si todo el mundo estuviera en todas partes filmando todas las cosas. Si todo es captado, lo insólito desaparece, porque lo imprevisible va a quedar adentro".

En la primer cita la reflexión veroniana cree que hay coincidencia perfecta de lo real y su representación, en la segunda se da cuenta de que sólo se genera un fantasma de una coincidencia perfecta y total entre lo real y su representación La diferencia es importante, pues a pesar de la apariencia engendrada por los nuevos inventos, lo real sigue siendo inaprehensible en razón de la estructura de la que el sujeto es efecto. Por fuera de la re-presentación del hongo de humo filmado por el videoasta ocasional, quedó todo lo que pasó en la embajada y alrededores en ese momento puntual, con la excepción claro está de la imagen de ese humo, que por otra parte es re-presentada desde uno sólo de sus ángulos. Mutatis mutandis, lo mismo podemos decir sobre la imagen de la bengala que por supuesto excluía, para dar el ejemplo mas obvio, el dolor en el cuerpo de la nena. Esta imposibilidad estructural de representar lo real, causada por la inevitabilidad de tener que re-presentar, por imágenes, palabras o actos, lo que se quiere comunicar, produce el espacio potencial necesario para que la comunicación no pueda no ser, un acto de re-creación. En ese espacio se alojan también las condiciones necesarias para la creatividad que, sin embargo, para producirse, necesita sumar condiciones de posibilidad poco presentes en los medios de comunicación masiva, especialmente la de arriesgar a no lograr inmediata aceptación por parte de la masa de consumidores de lo emitido por el medio en cuestión, lo que sabemos va en contra del rating y del target en televisión y radio o de las ventas de ejemplares y publicidad en los diarios.

Entonces lo real no es representable en todas sus dimensiones. En las que la videosorpresa re-presenta una de sus apariencias (el hongo de humo) no sólo no son representativa de lo real por parcial, por lo que se le escapa, sino que por la misma condición le es imposible no disfrazarlo, deformarlo. Y no sólo por lo que "muestra" y lo que no muestra sino porque inmediatamente entra en relación al contexto en que se lo emite y en el que la emisión se difunde, produciendo inevitablemente efecto de sentido. Por ejemplo emitir las imágenes del salvaje atentado a la embajada de Israel sin conexión con las salvajes acciones de represalias previas por parte de las Fuerzas Armadas israelíes a los campos de refugiados palestinos en Líbano, produce un efecto de sentido muy distinto al que se hubiera producido si se emitían las imágenes en articulación. De igual modo no se produce el mismo efecto en el teleespectador al haber ocurrido el hecho en nuestro propio país que si hubiera ocurrido allende los mares. De una manera se puso de manifiesto exclusivamente la pulsión mortífera que arrastra al integrismo islámico. De la otra se hubiera mostrado la constante realimentación entre la misma y la que mueve al militarismo israelí. Entiéndase que en este punto no me intereso en una crítica a los medios (la noticia era el hecho de la embajada) sino en un ejemplo más, de como no hay emisión sin mensaje y el mensaje está condenado a ser parcial. Por lo tanto en la mejor de las suertes podrá decir la verdad sólo a medias. Sin duda, lo real se pierde, por más que se desarrolle la tecnología.

Quiero señalar dos cuestiones más. Cada vez se torna más evidente que es noticia vendedora la que pone en pantalla altos grados de sufrimiento en alguien o en algunos. Hay noticieros que edifican su rating haciendo del mismo la "estrella" y hasta fabricándolo (maestro José de Zer). Esto no es novedad, de antiguo la prensa que más vende suele ser la sensacionalista, la que usa titulares catástrofe en la primera plana que condensan relatos de asesinatos, accidentes, guerras, etc. Y en la antigüedad el circo romano debía su rating a gladiadores y cristianos inmolados en sus arenas. En consecuencia, la mirada atraída por lo siniestro no es ninguna novedad. Lo novedoso reside en el efecto que produce la noticia truculenta condensada y transportada por los satélites a la inmensa mayoría de los puntos del globo. Para el romano que concurría al Coliseo lo que ocurría, ocurría ahí, la relación era entre su mirada, la de sus pares, la del emperador y la de la víctima sacrificial en la arena. El mundo se reducía a lo que ocurría en su espacio. Quedaba velado que eso mismo, otras cosas, y en ese mismo momento podían estar ocurriendo en múltiples espacios similares. El satélite y la concentración de las agencias noticiosas nos hace suponer que lo que estamos viendo es "toda la noticia y al instante". El aldeano romano podía suponer que su aldea era el mundo, su imaginario se construía por una ilusión excluyente. El aldeano postsatelital supone que el mundo es su aldea. Su imaginario se construye por una ilusión de inclusión. Ambas suposiciones se construyen sobre la ilusión de universalidad, típica del imaginario y a la que las comunicaciones informatizadas y de transmisión satelizada de la imagen y la voz contribuyen fuertemente. La exclusión de la diferencia por la ilusión de universalidad refuerza las tensiones agresivas pues entonces el diferente no es tal, sino que está: -fuera de lugar, es enemigo.

Lo que mas angustia al ser humano es no saber sobre lo que lo puede afectar. De ahí la fuerte atracción que ejercen los medios masivos de comunicación porque le hacen suponer que le proporcionan un saber sobre el mundo, particularmente sobre el sufrimiento. Ahora bien, justamente porque la mayor angustia es causada por no saber y como demostrábamos antes representar lo real es imposible -siempre hay un no saber en danza -el fantasma de una coincidencia perfecta y total entre lo real y su representación defiende de aquella. Si la pantalla re-presenta el sufrimiento de otro, nos recuerda que no estamos ahí y nos permite gozar sádicamente de ese otro real re-presentado y que no es nosotros.

Por último, la pregunta común ¿cómo es que estaba alguien allí para registrarlo?, generada a partir de la aparición de las videohome introduce la sospecha lógica de que todo el mundo podría estar en todas partes filmando todas las cosas, incluso las escenas mas íntimas de nuestra vida privada. Estamos nada más ni nada menos que ante una nueva forma del "Gran hermano" descripto por George Orwell en 1984. Todos estamos ante la gran mirada que nos sigue a todas partes, en las casas, en los supermercados, en los bancos, en las rutas, en los semáforos, etc.
La paranoia: ¿dejará de ser una patología particular para convertirse en el modo de estar en el mundo los seres parlantes, gracias al "progreso" tecnológico?



(*) Las negritas son señalamientos míos (SR)

Artículo Sin Título

11-07-1990


En la Sociedad Rural, Menem dijo: "Me duele, y debe dolernos a todos que sigan existiendo hermanos con hambre y desocupación, niños sin educación y sin salud, ancianos desprotegidos, en fin, que perdure la industria (lapsus) entre nosotros, la injusticia entre nosotros".

El inconsciente del presidente habló su verdad, ergo, la industria no agroindustrial, mejor ponga las barbas a remojar. Para el presidente, argentinos sólo son, los agroindustriales. Antes, había lanzado un "llamamiento a la dirigencia empresarial argentina", explicando su "pie en el acelerador". Después de subrayar lo mismo que Alchourron y Solá, el haber llevado adelante sin vacilaciones las medidas desrreguladoras que hacen las delicias de quienes en el predio lo estaban escuchando, tuvo el equívoco, en medio del discurso para la gilada, los millones que, por estarse trasmitiendo por la red nacional de radiofonía y televisión, también lo estábamos oyendo.

Los verdaderos receptores, dueños de Shortorn y Aberdeen Angus, ya habían hecho escuchar su mensaje a través de las palabras, tiernas, agradecidas, y de "happy end" de su representante, el d'otor Guillermo Alchourron. Quien homenajeó a los que liberaron el mercado monetario, cambiario y de precios y venden sin dilaciones las empresas del estado diciéndoles: "estamos en la buena ruta", e invitándolos a profundizar el camino elegido". Aumentar la presión impositiva a los otros y eliminar las retenciones a la exportación, o sea a ellos. Solá, recibido con simpáticos aplausos, rubricó dicho mensaje y pidió, elegantemente, que no se evadan impuestos.

Paradojas de la difusión del psicoanálisis

Jornadas del Centro de Salud Mental Nº 3 Arturo Ameghino
10 de setiembre de 1999



Mi posición ante la participación en los medios masivos de comunicación

Cuando se inventó el psicoanálisis, los medios masivos de comunicación se reducían a diarios sábana, y a la incipiente aparición de la radio a galena, difícilmente escuchable y propiedad de pocos. De Freud se conserva su voz, tomada de una emisión radial y pasada a cassette, y su imagen en un cortometraje, comprables en el museo que lleva su nombre. Épocas en que la lectura era un hábito entre la intelectualidad y en sectores importantes del movimiento obrero. En ese mundo de, en términos relativos pocos escritores y publicaciones y que paradójicamente tenía a los libros como uno de los principales medios de comunicación masiva, Freud produjo los 20 tomos de sus obras completas y un abundante epistolario. Los tiempos, también eran distintos. De largos viajes en tren, que le servían al maestro para escribir maravillas como su Proyecto de psicología para neurólogos bajo el acicate de combatirse la fobia. Mundo de carros de a caballo, en el que el automóvil era raro y sus subproductos inexistentes. Las imprentas -minervas, y los manuscritos, efectivamente escritos a mano y con plumafuente. Las pocas máquinas de escribir, mecánicas, como las viejas y pesadas Remington.

Un pequeño salto en la historia, apenas 100 años (un par de generaciones) nos colocan ante este otro mundo: procesadores de textos trabajados en computadoras, e- mail que estimulan comunicaciones breves y de rápida contestación y que permiten dirigir y producir una revista con los redactores sin moverse de su casa y con reuniones que más que nada están destinadas a ver y sentir la presencia del otro. Bombardeo constante con informaciones que repetidas por radio, televisión y prensa están deshabituando a leer diarios, revistas, libros. Hemerotecas y bibliotecas enteras instaladas como bancos de datos en el cyber espacio. Es un comentario habitual de los enseñantes en cualquier profesión, también entre los oficiantes del psicoanálisis, el de que los alumnos leen cada vez menos. Les confieso una problema particular. Cada vez que estoy llevando adelante un seminario de la forma que considero más psicoanalítica posible, si tengo que recomendar bibliografía, me encuentro en dificultades. Cuando empecé a estudiar psicoanálisis, la mayoría de los psicoanalistas escribían universitariamente, sobre temas, lo que les facilitaba recomendarnos bibliografía a quienes nos enseñaban. Luego, un famoso programa de lectura de Freud elaborado por Masotta, iba recorriendo esa obra temáticamente y según la metodología de la retrosignificación. O sea, en lugar de, según hábitos previos leer cronológicamente, se partía de los conceptos más elaborados para alumbrar los previos. Lacan, siguiendo a Bachelard y promovido por Althusser había marcado la ruta.

Pero hoy, los que no seguimos el hábito escolar de exprimir seminario por seminario, o época por época, nos encontramos frente a un doble problema. 1) Multiplicación geométrica de la bibliografía. 2) Como consecuencia del arraigo en algunos de nosotros de la propuesta en acto de Lacan de tomar temas y vueltas como pre- textos, para desde la clínica interrogar la teoría con los efectos de re- crear el psicoanálisis que trae esa estrategia de transmisión, nos encontramos con que la bibliografía se haya, además de multiplicada, fragmentada, y por lo tanto difícil de indicar.

Entonces, acuden en nuestra ayuda nuevos medios masivos de comunicación, el ya señalado cyber espacio (internet con su entrada a bibliotecas y bancos de datos) y cd de las obras de Freud, Lacan y otros autores, con buscadores por palabras, temas, etc. Los que tenían como antecedente el tomo con índices de la Standard edition de Freud y el índice razonado de los Escritos de Lacan. Lo que quiero señalar, es que el desarrollo tecnológico y el desarrollo en general, incluido el del psicoanálisis trae dificultades y soluciones. Por lo tanto no es bueno pontificar ni a favor ni en contra. Lo importante es formularse la pregunta: ¿cómo me reposiciona lo nuevo, como me reposiciono ante él?

Recuerdo la primera vez que me invitaron a participar de un programa en TV. Por un lado se me vino encima el superyo institucional ¿cómo reaccionarían mis colegas? El temor era a un supuesto rigor doctrinario que descartaría a la televisión como viable para que un psicoanalista pudiera hacer algo en ella. Dicho fácil, se abría el peligro de que me consideraran una chanta. Había antecedentes para eso, las desgraciadas y frecuentes intervenciones de Arnaldo Rascovsky, moralizantes con sentidos diversos, incluso contradictorios. La otra variante provenía de mi propia responsabilidad: ¿se podía intervenir sin contrariar la ética del psicoanálisis? La esencia de la misma reside en hacer trabajar la castración en el Otro para llevar al sujeto a encontrarse con su real. Dicho más sencillo (como si estuviéramos en la tele) no pretender decir que se debe y que no se debe hacer. De eso, como psicoanalistas, no sabemos nada. Sí de pescar en lo que los otros dicen las fracturas lógicas, las insistencias, las emergencias de lo inconsciente, o sea a la letra de la enunciación en el Otro, para ponerla a trabajar.

De ahí suelen surgir efectos de sentido, que pueden o no coincidir con nuestras opiniones personales, pero que serán el resultado de nuestro trabajo analítico con lo que el discurso pone en acto, contribuyendo a una mejor lectura colectiva de los temas en cuestión. Planteadas así las cosas, no creo sólo que se puede participar en los medios masivos, sino que resulta conveniente, tanto por las marcas que se puede dejar en lectores, oyentes o televidentes, como por la contribución que significa, tanto a la difusión del psicoanálisis como de nuestro nombre propio. Es con ese criterio que me manejo, tanto en Psyche Navegante la revista que edito en gráfica y en Internet, como en radio y TV.

Cuando lo hago de esta manera, no dejo de tener en cuenta la pregunta más elemental que se hace cualquier periodista: ¿a quien me dirijo? ¿qué público quiero inventar?. Y escribo, hablo, actúo para ellos. Aquí me voy a explayar un poco. Primero: ¿por qué digo inventar? Porque si intervengo, es porque algo no me suena bien. No soy un pedagogo que interviene para enseñar lo ya instituido. Soy analista, y por ello fundamentalmente interesado en el saber que no se sabe, en el saber por venir. Por lo tanto no me dirijo a un público existente. Es el mismo acto en que intervengo, el que de resultar tal, habrá generado al público y a mí como agente. ¿Les llama la atención que les diga que actúo?

El planteo de Lacan sobre la función del analista de hacer semblant de objeto, es lo que lo llevó a decir en la Tercera de Roma: ¡Soy un payaso, aprendan de mí. Pero no me imiten! ¿Hay mayor actuación que la del payaso? Sin lugar a dudas: no. En consecuencia estoy planteando no sólo que me parece conveniente concurrir a los medios, sino también que hay que hacerlo lo más adecuadamente posible, tomando en cuenta las leyes de su forma, para operar eficazmente. Tenemos que saber colocarnos en aquel lugar conveniente, de lo que el público fantasmáticamente comparte, para interesarlo en nuestro acto. El zapping existe no solamente para la televisión, también se hace presente cuando trabajamos desacertadamente en el consultorio. Por lo tanto, estudiar como nos manejamos en los medios, también es una buena práctica para nuestras tareas más habituales.

Actualidad de los efectos del psicoanálisis en la Cultura (y en los "mass media")

Una discusión sobre si hay o no influencia del psicoanálsis, si esta es o no positiva y si es o no una moda pasajera, lleva muchos años. Por lo menos desde que el psiquiatra francés Robert Castell denostó la influencia del psicoanálisis en la Cultura, acuñando la expresión despreciativa psicoanalismo.

Voy a hablar con toda franqueza y con el mayor rigor posible. Se puede derivar de lo referido en los párrafos precedentes que considero como lo más importante de la operación psicoanalítica, la de la intervención con lo simbólico sobre lo real. Es a lo que más comúnmente se le llama interpretación. No debe ser arbitraria. Tempranamente en la introducción del capítulo VII de La interpretación de los sueños, Freud nos indicó su legalidad al decirnos que: los sueños no deben interpretarse según su valor figural, sino según su referencia signante. Desde lo que aprendimos en Lacan podemos decir: que la metáfora será un efecto de sentido de ese significante sin sentido, por articulación al contexto metonímico en que emergió en algún sitio del discurso, como letra fuera de lugar (nunca mejor ubicada). Podemos entonces hacer un chiste y decir que Freud nos enseñó a interpretar al acontecimiento televisivo antes que la televisión fuera inventada.

Gracias a eso, es que aparecidas las videocaseteras y asumiendo Miguel Rodríguez Arias lo que sus deseos hacían de él, lector de televisión, inventa con las Patas de la Mentira un método para registrar lo que en esta se emite como formaciones del inconsciente, con lo que nos ofrece un medio idóneo para hacer del acontecimiento televisivo una escritura. Es un efecto importante del psicoanálisis, por ahora patrimonio nacional de este país al que la corrupta dirigencia política nos hace a veces, por carácter transitivo, vilipendiar tanto. Lo que estoy planteando entonces, es que el mayor aporte del psicoanálisis y de los psicoanalistas a la Cultura, es en acto, y vez por vez.

Pero ocurre que el discurso del analista, como cualquier otro discurso es enunciado y no sólo enunciación, en consecuencia produce efectos de sentido que inercialmente tienden a coagularse y a conformar imaginarios diversos. Es a lo que Robert Castell llama equivocadamente psicoanalismo. Creo que hay que llamarlos psicologismos, ya que por definición se instalan en la conciencia. Llevan a muchos comunicadores sociales (psicoanalistas o no) a andar dando consejos supuestamente psicoanalíticos. Los concibo, no como efectos positivos de nuestra práctica, sino como el lógico resultado resistencial que la intervención psicoanalítica siempre ha despertado. Recordemos a Freud llamando la atención sobre la resistencia que despertó su develamiento de la sexualidad infantil, o a Lacan hostigado por su descubrimiento de que "no hay relación sexual".

Diría que es un resultado del mal encuentro permanente que se produce entre los descubrimientos o inventos de la Cultura, que no sólo representan lo que hasta ese momento era irrepresentable, sino que rápidamente se tornan insuficientes ante los nuevos reales que han generado. Lo que fue descubrimiento, saber que dejó de no saberse, pasa a ser un saber represivo, resistencial, que dificulta al saber por venir, imprescindible para tramitar lo real. Real que si no, se torna síntoma, atravesándose en cruz e impidiendo que las cosas funcionen. Algo de eso se torna evidente, no sólo en los consejos de los hombres sabios, sino también en la banalización interpretativa a que someten algunos comunicadores sociales, a lo que ellos llaman furcios.

Podemos apreciar entonces que la intervención de los psicoanalistas en los medios masivos de comunicación no sólo es posible, sino que además es imprescindible, para obstaculizar la degradación a que es sometida nuestra teoría y nuestra práctica en dichos lugares.

¿Psicoanalistas o curas lefevbristas?

25-08-90



El vector trágico de la cultura es el maniqueismo, o sea la tendencia de la personalidad a dividir al mundo entre los absolutamente buenos y los absolutamente malos. Opino que los artículos de Redactoras de Página 12 y de Carlos Marcucci sobre el programa conducido por Fernando Bravo y en el que participaron "La Cicciolina", así como otras personas entre las que me conté, se instalaron en ese vector. Ese programa fue el segundo convocado para tratar el tema de la trasgresión, tema de indudable interés, y más aún, en la actualidad argentina.

En ambos, dentro de la irregularidad lógica a cualquier debate entre varios, se hicieron aseveraciones interesantes, mas en el primero que en el segundo. En este, la presencia de la "estrella" precipitó al programa en una estructura radial, cuyo centro, no podía ser otro que ella, lo que enlenteció el intercambio de observaciones y réplicas. No obstante lo cual no comparto lo planteado por Marcucci de que "Ella no contesta, como no contestar nada a partir de ese momento", ni lo de las redactoras de que "Todos, (los hombres) sin salvedad, se sintieron mas apabullados por lo que la Cicciolina mostró en televisión (inteligencia, velocidad para retrucar, picardía y habilidad para sostener una situación verbalmente equívoca), que por lo que no mostró: la teta."

La Ciccio, mostró ser una profesional con todas las virtudes que señalan las redactoras, y con un libreto aprendido para promover su personaje. Cuando le hicimos preguntas para las que no tenía uno, respondió inteligentemente, tanto para "zafar", cuando lo creyó conveniente, como para responder con sus propias ideas cuando lo prefirió. Decir esto no significa compartir todo lo que dijo.

"Mutatis, mutandis" si se mira la grabación se podrá comprobar que varios de los hombres que participábamos del panel, festejábamos sin "apabullamientos" sus salidas ingeniosas, seguíamos atentamente sus propias fundamentaciones, las tomábamos en cuenta, y las refutábamos o las compartíamos, según el parecer que nos hubieran producido. Ergo, ni muy, muy; ni tan, tan.
Se me ocurrió escribir esta réplica porque realmente pienso que el maniqueismo es padre de tragedias e hijo de fundamentalismos.
Recordémoslo como uno de los componentes de la tragedia argentina de los años 70, o del abismo actual en medio oriente.

En el caso que me ocupa, apadrina la tradicional "pacatería" de una parte importante de nuestra sociedad, que no puede creer que una estrella del "pornoshow" pueda ser inteligente, o que haya hombres que puedan tomar en serio su discurso y debatir con las ideas que expone. Claro, que esta es una forma mas refinada de la peor, la que le hace juicio a una mujer por mostrar una teta en público, o la que se manifiesta a través de la siguiente anécdota. Un buen amigo me llama por teléfono y me dice:"Por lo que he escuchado vía diván, pienso que tenés que espaciar tus apariciones en televisión, se está hablando muy mal de vos en el medio (psicoanalítico, se entiende).